¿Respiras bien? Responder a esta pregunta es esencial para tu calidad de vida. Inhalar y exhalar es mucho más que un acto reflejo que nos proporciona oxígeno. La frecuencia y el ritmo con que llenamos nuestros pulmones pueden lograr que tu ansiedad desaparezca, que tus digestiones sean eficientes y el descanso, reparador; aumentará tu resistencia física y mejorará tus dolencias respiratorias.
Interrumpes el sueño en mitad de la noche, microdespertares
Te has despertado alguna vez con falta de aire
Sueles tener dolor de garganta o te enfrías con facilidad
Has empezado a tener episodios de apnea del sueño, privas a tu cerebro de Oxígeno porque dejas de respirar
Todos estos síntomas están directamente muy relacionados a un mal patrón respiratorio y pueden mejorar sustancialmente si empiezas a prestarle atención a tu respiración